Recuerdo cuando íbamos a San Felipe y nos metíamos a la playa toda puerca, tú en shorts, yo en calzones de he-man, que me daba miedo no tocar el piso y tu me cargabas para que las olas no me taparan, me subías a tus hombros, jugábamos, después te acostabas en un camastro y yo me dormía en tu panza.
Hoy las cosas son distintas, ambos somos fríos y discutimos, no nos entendemos, pero ah como nos queremos, eso sí que lo sé! siempre has sido y serás la persona que me impulsa a ir más allá para que te sientas orgulloso de mi.
Te quiero pá, feliz día!
Soy tan afortunado de tener una familia como la que tengo, de verdad.